imita - Acompañamos tu innovaciónimita - Acompañamos tu innovaciónimita - Acompañamos tu innovación
Salamanca (España)
Todos los días
(de 00 a 24 horas)

Cucurrucucu

Existe un experimento llevado a cabo después de la segunda gran guerra en el que participaron ocho palomas hambrientas que fueron introducidas en la llamada caja de Skinner con el fin de estudiar el comportamiento de los animales. Las palomas disponían de comida pero se las dejaba a un nivel de hambre razonable para que adoptaran un condicionamiento evidente capaz de establecer correlaciones. Como no lo hacían por causalidad, lo denominaron superstición. La explicación que ofreció el psicólogo conductista fue que la particular respuesta de cada paloma apelaba al refuerzo positivo recibido. Cualquiera que fuera la respuesta de la paloma antes de la recompensa resultaría reforzada al recibir la comida. Esta teoría explica que, unas pocas conexiones accidentales al azar entre un ritual y consecuencias favorables, son suficientes para establecer un mantenido comportamiento a pesar del hecho de que no haya reforzamiento causal. Es la única explicación razonable para entender que “líderes” políticos, líderes va entre comillas, puedan tener más seguidores en las redes sociales que votos y percibir que, la superstición lleva al extremo, opera a todos los niveles de la sociedad. Para nadie es un secreto que las redes son adictivas y que los usuarios pueden pasar horas sumergidos en el mar de Internet sólo para sentir la dopamina y la sensación de aceptación que conlleva un me gusta de Twitter o Facebook o un match de aplicaciones de citas como Tinder. El cofundador de esta red, Jonathan Badeen, ha admitido en muchas entrevistas que la inspiración provino del experimento de Skinner que también tuvo la creatividad, desde su cátedra de Harvard, de enseñar a los gatos de sus hijos a tocar el piano e inventar una cuna inteligente, baby-tender, en la que delegar el cuidado de los bebés mediante el mismo sistema de castigo y recompensa. No tuvo éxito porque desde el marketing de la revista científica se excedieron con el título de la noticia “Baby in a Box” (Bebé en una caja) y poniendo una foto de  Deborah, hija de Skinner, usando el aparato. Obviamente, lejos de parecer que la estaba cuidando, la publicación daba a entender que la tenía encerrada para ver si pulsaba alguna palanca para recibir comida. Cualquier red social funciona como si la paloma fuera el usuario porque, cuando picotea y consigue comida, se aburre, así que picotea y picotea sin parar, sin saber cuándo va a conseguir comida. Al ser un juego, puede que lo consiga o no, lo importante es seguir el juego. Es como está sucediendo en las últimas semanas con el valor de Bitcoin que, aparentemente, parecen movimientos puramente aleatorios o especulativos. Se supone que sigue una leyes libres albergadas en Blockchain pero, detrás de la cuarta pared de Nakamoto, es una ficción porque variaciones como las del último trimestre no podrán ser reproducidas.

Las DEMOCRACIAS occidentales están ligadas directamente a la economía de mercado. Los americanos no son votantes, ni ciudadanos, ni siquiera patriotas con una ideología: son consumidores. En la democracia de consumo hay un “mercado libre” que permite elegir entre dos candidatos prefabricados con propaganda a través de la redes sociales. Este sistema conlleva una parálisis en la libertad del individuo que da rienda suelta a las fakenews y nos aleja de la realidad, de la verdadera cosmovisión e ideología que nos mueve. Quizá la enfermedad esté embebida en nuestra propia cultura.

El conde de Romanones decía que, para ser diputado, todo lo que se necesitaba era ser abogado y tener buena voz, craso error. La Política del siglo XXI debe concebirse como una Navaja suiza, cada parte de las ideas sirven para algo en determinadas momentos. Necesitamos soluciones líquidas para poner los pies en cada realidad y encajar con todo lo que está por venir. Entender que lo importante no son las palabras, ni las ideas, ni los discursos: sólo los resultados. Es singular percibir la parálisis por la falta de pensamiento crítico, de discernir lo que realmente es para y por el bien común. No todo el progreso es necesariamente mejor, puede llevar a involución. La SOCIEDAD CIVIL sólo puede permitir a los políticos cambiar su planes y programas si es para sustituirlos por otros mejores. Si no hay palas quitanieves, no es malo inducir a las las Comunidades de Vecinos para que organicen imaginarias con los cogedores de basura. Como decía Isaiah Berlin podemos ser erizos o zorras. Los erizos son los que ven el mundo a través de la lente de una sola idea como Platón, Dante o Nietzsche. Sin embargo las zorras se basan en una amplia gama de experiencias y su mundo no se ve reducido a una sola idea como Aristóteles, Erasmo o Joyce. La zorra es más cauta y ajusta su visión a los acontecimientos como hizo Obama cunado vino a Europa a escuchar a su primer G-20 y no a dar lecciones. Es mejor proponer (“poner delante”) que imponer para lograr la armonía entre individuos, grupos y Estados. Cierto es que sin sardinas, las focas no aplauden pero ese refuerzo del arenque no puede ser nunca un soborno.
“Nuestras vidas empiezan a terminar el día en que guardamos silencio sobre las cosas que importan. Martin Luther Kung, mártir por tener un sueño. Alberto Saavedra CVO imita.es Chief Visionary Officer
0

No hay productos en el carrito.

Subscribe to our newsletter

Sign up to receive latest news, updates, promotions, and special offers delivered directly to your inbox.
No, thanks